Un caso de histeriografía: War Against All Puerto Ricans?

Nota del autor: Este ensayo creativo fue una colaboración con Rafael Acevedo-Cruz, Jorge Román Ortíz, Omaris Zamora Reyes y yo, William García Medina. La versión en inglés se encuentra aquí.

Parte I

Drama en dos actos en algún pequeño auditorio público

La trama: Nelson A. Denis publicó recientemente un libro sobre una historia de Puerto Rico titulado War Against All Puerto Ricans. Esto generó controversia. En la isla, donde nos gusta mucho el faranduleo —y la academia no es la excepción— se despertaron “viejos” y “viejas” pasiones. A la raíz de la venida de Denis el 20 de mayo, la cosa se puso “buena”.

PRIMER ACTO

Hace ocho meses en la universidad en una presentación de un libro

“PROF.” CHARLIE JABÓN

Cualquier duda o pregunta los refiero a mi libro.
Eso lo discuto en mi libro.

Recomiendo que lean mi libro antes de opinar.

Gente murmurando

SEGUNDO ACTO

Dos noches antes de la venida

“PROF.” CHARLIE JABÓN

Eso reproduce mitologías o fantasías nacionalistas que son impermeables a toda crítica. Esos mitos son como The Walking Dead—puros zombies. Es una repetición de tesis que no pasa el filtro más mínimo de análisis y crítica, pero que le devuelve la fe a los creyentes. Pura creencia religiosa, eso es el nacionalismo, con sus apóstoles, sus santos, sus mártires, sus pecadores y sus herejes. Una religión civil, pero no un pensamiento laico. El nacionalismo hoy es religión y espectáculo puro. Cualquier tentativa de elaborar un pensamiento laico en Puerto Rico requiere desembarazarse del nacionalismo. Mientras tanto seguiremos inmersos en puros fundamentalismo.

¿Qué aportación hace este libro sensacionalista a nuestro entendimiento del nacionalismo y del colonialismo que sea pertinente a nuestro tiempo?

VOZ DEL PÚBLICO

Profe, ¿Pero, usted ha leído el libro?

“PROF.” CHARLIE JABÓN

No, pero el título sirve de metáfora que organiza el libro y condena su tesis principal.

Cae el telón y comienza una música de fondo.

“Teatro, lo tuyo es puro teatro…” – La Lupe

***

Parte II

El día de la venida en el templo de la nación

Ayer en la noche fui al templo de la patria—el Ateneo Puertorriqueño. Estaba a la expectativa de lo que podía pasar con tantos patriotas juntos. Fui a acompañar a unos amigos queridos a la presentación del libro War Against All Puerto Ricans. No quisiera hablar del libro porque no lo he leído, no sé si lo haré. De lo que quiero hablar es del culto a la nación puertorriqueña o por lo menos el de anoche.

Estatuas de los próceres, libros viejos en estantes de vidrio, y en fin, el olor a historia en un lugar que se ha encargado de difundir una línea de pensamiento y reflexión hacia la misma. En realidad no sabía que esperar, estaba a la expectativa pero solo el lugar que se escogió para la presentación te habla de las posibles líneas discursivas. La actividad estaba abarrotada de personas entre las cuales algunas no caben en el discurso nacionalista, o por lo menos el tradicional, pero como quiera estaban allí listas para escuchar el sermón de turno.

La reunión de los patriotas tuvo como invitado a un predicador de “afuera” necesario para hacer “despertar” las conciencias adormecidas de los feligreses allí presentes. Para alimentar la comezón de oír algo nuevo o lo que pasará en el futuro de la isla. Explicando el ungido como profeta que el libro y su revelación invocan el medio siglo de la muerte del prócer que abrazó el nacionalismo en Puerto Rico. Los profetas no solo predicen el futuro sino que hablan por Dios. Así que creo que el ventriloquismo por la patria sólo era una nueva treta para aumentar la simpatía de un sector y ganar las regalías de la mercancía que vendía al por mayor. Mientras hablaba a las conciencias adormecidas que necesitan la señal para el despertar borinqueño y ponerse en pie de lucha hubo unos interludios cargados con teorías de conspiración buscando dar más razones para un tumulto revolucionario.

Denis1

En un momento se levantó una mujer conmovida por el sermón de Denis para dar su testimonio. Ella confesaba que era nuyorican y que hacía un año y medio que se había mudado a Puerto Rico y que al principio su español no era muy bueno. Yo entendía que Denis era nuyorican y hablaba ingles también, pero la mujer insistía en hablarle en español como para apoyar su testimonio y del cambio que había sucedido en ella. Decía “…bueno y como yo era nuyorican, no entendía mucho sobre ser puertorriqueña. Pero, emprendí español y ahora sé mas de mi historia y eso de nuyorican pues ya no…” Ella se detuvo y después continuó: “¡Puerto Rico es mi patria!” El público se emocionó y aplaudió en apoyo a la nueva convertida. Detrás de mi susurró una señora: “Gracias a Dios que se le quitó eso.” En sí, yo aún no entiendo por qué es que la diáspora siempre tiene que humillarse ante los pies de la nación para ser recibida con los brazos abiertos. Solemnemente me preguntaba si el predicador de la noche se cuestionaba lo mismo.

Denis2

Es interesante como se habla de nación en estos lugares sin considerar los que no tienen país, porque no hay tiempo para reflexionar en eso, porque se tiene que trabajar, porque se tiene que sobrevivir, porque vivir no es posible. Denis decía lo siguiente: “Esto no es un libro independentista, o de algún partido. Sino que es un libro verdadista.” Sin embargo, el público no lo reconoció de esa manera. Y Denis exaltaba: “¡Es mejor ser un nuyorican patriótico que un vendepatria de la isla!” La audiencia hipnotizada y emocionada por las palabras bonitas que todos quieren escuchar. Y pensaba en una canción popular que postula:

Esta canción se suponía,
Que fuera de alegría, otra vez mas, toa’ la culpa es mía
Yo sé rapear de lo vivío día a día,
Prefiero no vender ante de hablá boberías…
Yo quisiera hablar de amor, de cosas buenas
Pero de corazón, esa m**rda no me queda,
Demasiado de mucho sufrimiento
Pa’ yo meterle como que vivo contento…

***

Parte III

El juicio final en la torre de marfil 

Drama en dos actos en algún salón de clase en la universidad central

La trama: Nelson A. Denis publicó recientemente un libro sobre una historia de Puerto Rico titulado War Against All Puerto Ricans. Esto generó controversia. En la isla, donde nos gusta mucho el faranduleo —y la academia no es la excepción— se despertaron pasiones “historiográficas”. A la raíz del juicio final de Denis el 21 de mayo, la cosa se puso “buena”.

PRIMER ACTO

Llegan Denis y su grupo al salón con gran entusiasmo y se sitúan a la mesa. El director del departamento comienza “diplomáticamente” a presentar el escritor.

DIRECTOR

…no hay exactitud en el título. Riggs nunca dijo “War against all Puerto Ricans” exactamente.

Denis3

 

Era como si el Director estuviera dando la ponencia y Denis, sin poder hablar, era simplemente un oyente. Cuando le dijo esto a Denis, el Director miró a una estudiante y ella como si eso hubiera sido una señal, levantó la mano.

ESTUDIANTE

Yo también tengo una pregunta o comentario sobre la exactitud del libro. En la página 61 de su libro la siguiente cita está citada erróneamente.

Denis abre su libro a la página mientras la estudiante lee la cita “correcta” desde un cuaderno sobre su falda.

ESTUDIANTE

Yo fui al documento original y esa cita que usted incluye en el libro no está presente en el documento original.

NELSON DENIS

Bueno, yo no sé si fue usted la que escribió la cita si lo está leyendo de una libreta…

En ese momento la estudiante saca de su mochila una copia del documento original y se la muestra. Esta estudiante —una asistente de investigación del departamento— se le había asignado el trabajo de hacer la investigación sobre la exactitud del texto de Denis. Había durado más o menos cuatro semanas en la investigación y finalmente llegó su momento de brillar. Esto comenzaba a parecer una emboscada.

Otra estudiante de Pittsburgh que formaba parte del público levantó la mano e hizo una pregunta.

ESTUDIANTE DE PITTSBURGH

¿Cuál es la profesión de usted?

NELSON DENIS

Abogado.

ESTUDIANTE DE PITTSBURGH

¿Consultó a algún historiador profesional para una orientación historiográfíca?

NELSON DENIS

No, no lo hice. Pero eso no significa que esto no sea un trabajo de historia porque el historiador toma un tema y lo estudia extendidamente. Yo llegué al tema en el 1971 y llevo todo este tiempo estudiando esto lo cual es lo mismo que hace un historiador…

Se oscurecía el ambiente dentro la torre de marfil y parecía que su posicionalidad foránea lo hiciera un pecador de la patria. Y al ser abogado, no podría hacer o contar una historia como el abogado y analista político Juan Manuel García Passalacqua.

SEGUNDO ACTO

Dos estudiantes universitarios con experiencias transnacionales discuten la visita de Denis mientras caminan al garaje de estacionamiento de la universidad.

R.A.F.O.

Sabes que no parece que a nadie le importe el libro. Los nacionalistas lo celebraron y lo muñozistas lo criticaron.

GUILLERMO SMITH

Es que cuando nosotros los diasporicans hablamos de cultura, ¡ah todo bien! Pero si hablamos de las políticas de Puerto Rico, rápido nos vienen a decir que no metamos el jocico por ahí, que no somos d’aquí y que no sabemos na’.

Los estudiantes llegan al garaje. R.A.F.O. mientras continúa su conversación con Guillermo se monta en su carro y sin darse cuenta se le caen las llaves dentro del carro.

R.A.F.O.

Bueno mi pana, ya me voy tengo que recoger a mi esposa en camino a Vega Alta. ‘Perate, ¿y mis llaves?

GUILLERMO SMITH

Míralas ahí, parece que se cayeron por el lado del cinturón de seguridad y cayeron detrás de tu asiento, ¿te las paso?

R.A.F.O.

Ah, ¡sí por favor! Sentado dentro del carro aquí nunca las iba a encontrar. Es verdad que a veces la persona que está a las afueras ve mejor o diferente a la que está adentro. ¡Nos vemos por ahí mi pana!

Cae el telón.

FIN.

***

Rafael Acevedo-Cruz nació en Santurce, Puerto Rico y es un estudiante graduado de la Universidad de Puerto Rico-Recinto Río Piedras en el departamento de Historia. Ha vivido en varios espacios de la diáspora puertorriqueña y ha utilizado siempre ese “tercer espacio” para escribir.

Jorge Román Ortiz nació en la ciudad de Nueva York y también es estudiante graduado de la UPR-RP en el departamento de Historia. Él ha pasado la mayoría de su vida en la isla pero siempre con el lente diásporico de su familia presente.

Omaris Zamora Reyes es dominicana nacida y criada en el barrio puertorriqueño de Humboldt Park en Chicago. Es una candidata doctoral en literatura y cultura caribeña en el departamento de Español y Portugués en la Universidad de Texas-Austin. Actualmente es profesora auxiliar en el programa de Black Studies en York College.

William García Medina fue criado entre Puerto Rico y Nueva York. Él hizó una maestría en el departamento de Historia en la UPR-RP. Actualmente es estudiante de maestría en currículo y enseñanza en Teachers College-Columbia University.

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