Lucila Lema y su poesía de amor a la naturaleza: Cinco rostros del arte indígena kichwa (IV)

En esta serie de cinco entrevistas, se interroga la producción artística indígena kichwa de los creadores audiovisuales Eriberto Gualinga (Selva Producciones) y José Espinosa (Ayllu Records); la música etno-contemporánea de Ana Cachimuel y el grupo Yarina; y la poesía bilingüe de Lucila Lema y Ariruma Kowii. Ellos son, apenas, un grano de arena en un vasto universo de más de cuarenta y cinco millones de indígenas en América Latina, pero representan bien la vitalidad, creatividad y lucha contemporánea de estos pueblos ancestrales por alcanzar su pleno reconocimiento y autodeterminación cultural, política y social. La coordinación y edición final de este proyecto estuvo a cargo de Juan Carlos Grijalva, profesor invitado del Programa de Español y Portugués de la Universidad de Massachusetts-Amherst, como parte del seminario de posgrado Literature as Otherness: Indigenismo in Latin America, impartido durante el semestre de primavera del 2016.

En esta cuarta entrega, Colleen Dehais y Benjamin Clabault entrevistan a la poeta Lucila Lema, originaria del pueblo kichwa otavalo, en Ecuador. Inspirada por otros artistas indígenas y las tradiciones de su cultura, Lucila escribe de forma bilingüe, en español y en kichwa. Sus composiciones buscan dirigirse a un público mundial, demostrando su amor por la naturaleza y su lengua nativa. Además de poeta, Lucila ha estudiado Comunicación Social, con una especialidad en televisión, en la Universidad Central del Ecuador; una maestría en Ciencias Sociales, con mención en Asuntos Indígenas, en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales; y obtuvo un diplomado en Periodismo Audiovisual, en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, en Cuba. Ha sido presentadora del noticiero en lengua kichwa, Kichwapi, en el canal nacional RTS. Actualmente colabora en el Ministerio de Cultura del Ecuador.

Lucila

Todo mi aprendizaje está en referencia a mi pueblo

Entonces, eh, bueno, yo soy del pueblo kichwa Otavalo, aquí en Ecuador. Este es un pueblo indígena que está en el norte del país y de habla kichwa – por eso, se llama kichwa. Yo me siento plenamente identificada porque mis padres son de allí, mis abuelos también. Sin embargo, mis papas son inmigrantes, viven en la ciudad de Quito, y yo también he vivido en la ciudad de Quito, que es la capital del Ecuador. Todo mi aprendizaje, en cuanto a mi niñez, mi adolescencia, y de adulta, está en referencia a mi pueblo y a mi comunidad, Peluche, que está en Otavalo, en la provincia de Imbabura.

Lucila Lema lectura

La cosmovisión, la concepción de la vida, las enseñanzas, la espiritualidad y más que todo la mitología del pueblo kichwa están presentes, están en el centro de lo que son mis textos. Y bueno, eso es lo que mis padres me enseñaron. Mi padre nos contaba cuentos, mi madre nos cantaba canciones – todo referente a la literatura oral de los pueblos. Nada escrito, pero nos hablábamos mucho. Siempre un ritual al amanecer para nosotros era conversar de lo que habíamos aprendido y las advertencias o… qué hacer o qué no hacer. Y también mis padres sabían mucho de la mitología, de los montes, del agua, de los animales… y todo esto está presente en mi poesía.

Arawi 

Amanece y estás ahí,

con una belleza muy fuerte,

te pareces al revolotear de las aves buscando cielo para amarse;

estás en la palabra de los abuelos, en el vientre de la tierra:

que por dentro lleva el espíritu de la mujer.

Ocurres invisible, y en el aire queda

La energía, el color sagrado del lenguaje sembrado por los dioses.

Yo estudié en las escuelas y los colegios hispanos

En mi educación, yo estudié en las escuelas y los colegios hispanos. Entonces, para cultivar lo que era el arte, la literatura, en cuanto a la cosmovision kichwa – ninguna cosa. Todo lo que he aprendido sobre la mitología, sobre el tiempo, sobre la forma de vida kichwa, es a través de mis padres, y a través de compartir en la comunidad las vivencias. Entonces, mi kichwa es oral. En la universidad estudié kichwa para escribirlo y leerlo; y eso es lo que ahora hago. Pero dentro de la universidad, cuando yo estuve ya estudiando allí, ofrecieron también el kichwa como una opción para aprender junto con el inglés y otros idiomas. Entonces, eso fue en la universidad; pero en la escuela y en el colegio, nada. En la escuela donde yo estudié nos enseñaron bastante sobre la historia y la geografía. Entonces, yo estudié bastante allí la realidad de cómo era la historia de los pueblos indígenas de Ecuador y me interesó entrar en el movimiento indígena, trabajar, y hacer aportes desde el video y después, desde la literatura. Y bueno, los beneficios de escribir poesía –creo que más ha sido para entrarme más en lo que es mi cultura, lo que es la cosmovisión, la forma de vida, la percepción de la vida, de la salud, de las fiestas, de las danzas. Lo otro que me ha parecido beneficioso es que a través de la poesía he conocido a los pueblos indígenas y poetas de otros países del mundo; y a través de esto, puedo conocer su realidad y también puedo hacer conocer la realidad de mi pueblo.

Regreso

El tiempo no ha perdido su encantamiento

y la esencia de los conejos

envuelve lejanías.

Las horas fermentan la espera,

el Pilche derrama ansias

y el Imbabura se ha bebido la savia,

embriagados están los cerros vecinos

el tigre ama a dos hijos de la luna,

el gran fuego ha regresado.

Los pueblos indígenas teníamos otra vida

Entonces, a través de la poesía, a través de los idiomas que cada uno de nuestros pueblos habla, se ha podido por lo menos, en momentos muy específicos, mostrar que la literatura ecuatoriana no está solo compuesta por los grandes escritores. Bueno, Icaza, por ejemplo, es uno de los escritores más reconocidos de aquí, en todo el país, en su época. Y, bueno, la verdad, a mí me parece una… me parece buena su obra en cuanto mostraba la realidad de los pueblos indígenas. Sin embargo, a mí me parece que es una visión bastante fatalista, o sea lo era.

Esa realidad que Icaza mostraba era así. Sin embargo, también los pueblos indígenas teníamos otra vida, digamos, porque también teníamos entre todo nuestra mitología, teníamos nuestras fiestas, en medio de toda esta realidad. Él muestra esa realidad de los huasipungos, de la explotación, del problema de la tierra, del analfebetismo… de las violaciones de las mujeres, y todo eso. Pero, sin embargo, no muestra la otra parte de los pueblos indígenas.

Lucila Lema

Entonces, siempre… el estereotipo que el indio es sucio, es triste, el indio es… bueno, muchas otras percepciones que han tenido los otros de nosotros. Me parece que el lenguaje que Icaza utiliza en su obra es un lenguaje de la época, especialmente de la gente mestiza, de los hacendados que tenían, pues, los huasipungos y todo eso, pero lo que siempre hacían era burlarse de la forma de hablar el español de los indígenas. No sólo éramos eso. Éramos otra cosa más. Desde allí creo que es válida su obra porque muestra esta realidad trágica de los pueblos, pero también somos otra cosa.

La inspiración principal para mi está en los cantos

Nuestros pueblos tienen éste como espacio para mostrar su palabra, para hacer escuchar su poesía; que también a la gente de los pueblos indígenas les gusta escribir, aparte de su literatura oral; y en este ámbito, ya estamos escribiendo también.

Entonces, hay que mostrar un país diverso, que tiene lenguas indígenas, y que además de eso, debe estar reflejado a través de su literatura. Creo que aquí, en el país, se han hecho cosas muy específicas. Pero todavía falta por hacer mucho para que sea una política pública esto de que las artes tengan un componente intercultural, ya que no hay espacios para los poetas indígenas para mostrar su palabra. Ahora, en estos últimos años, se ha abierto un poco en la posibilidad de que nosotros podamos participar.

Pero falta mucho por hacer. Yo creo que falta apoyo para publicaciones, falta apoyo… quizá, si es que fueran posibles… intercambios que todavía no me existen. Los eventos poéticos, creo, la mayoría de veces, me han cambiado, y me han enseñado mucho; o he aprendido bastante en los eventos internacionales a los que he sido invitada por las mismas organizaciones indígenas.

Yo he visto a muchos escritores, he conocido muchos escritores, la mayoría indígenas mexicanos, pero también de Chile y de Colombia. Acá en Ecuador estamos todavía en proceso de aprendizaje, de auto-aprendizaje, de compartir con otros pueblos, con nuestros mismos abuelos para poder seguir adelante. La literatura escrita en lenguas indígenas no es acá tan fortalecida como en otros países.

Sacha runa

“Ñuka churakushka chuki, harpa pillu, chakishka murukunaka na

chinkarinachu” nirka Tzamarenda runaka paypak aycha chawpituta

tushukukpi, tamya tukukukpi, illapa shutirikukpi.Kuyaylla imakunata

churakushka sacha runapa shimita uyachishpa.

Hatariman kayachikuk awka, ña wañushka kashpapash sachakunapi

ashna ashna sisakunachawpipi purikun runa.

El kichwa es mi idioma

Bueno, lo que pasa es que, para mí, como poeta indígena, es importante que no muera la lengua. El kichwa es mi idioma. Tenemos el problema en Ecuador que hay los jóvenes que no hablan kichwa. Porque, claro, aprendieron el español, también, un poco para defenderse. Por eso mis creaciones tienen que ver mucho con la comunidad, con mi familia, con mis padres, con mis abuelos. Lo que me ha influido mucho es la gente mayor de mi pueblo, porque yo también trabajaba antes en video, hacía trabajos audiovisuales. Entonces, yo conocí muchos pueblos kichwas muy alejados… Yo vi que su palabra era poética. La inspiración principal para mí está en los cantos, en las danzas, en las ceremonias del pueblo y también ahora, como somos migrantes y la mayoría vivimos en la ciudad, también en cómo se sobrevive en la ciudad, cómo se aprende a defenderse, también eso está dentro de la poesía. La idea que tengo, bueno, es una parte de mí que necesita escribir. Además, está la naturaleza, tal vez, la defensa de la naturaleza, del amor, y especialmente, de la cosmovisión y de la mitología. Pero es más, creo, como algo personal. Es una necesidad que tengo yo.

Sobre este proyecto:

Durante el semestre de primavera del 2016, Brianne Burke, Benjamin Clabault, Colleen Dehais, Karla Giorgio, Dawn LaRochelle, Nicholas P. Pezzote y Meghan Tunno, estudiantes de la Universidad de Massachusetts-Amherst, entrevistaron a varios artistas indígenas kichwas. Su palabra nos permitió ingresar al universo íntimo de sus vidas, su producción artística y los desafíos de sus comunidades. La coordinación de este proyecto estuvo a cargo de Juan Carlos Grijalva, profesor invitado de la misma universidad. Dejamos aquí nuestro sincero agradecimiento a Ana Cachimuel, Lucila Lema, Eriberto Gualinga, José Espinosa y Ariruma Kowii, por confiar en nosotros y aceptar nuestra invitación; mil gracias también a Mirian Masaquiza (Naciones Unidas) por sus sugrencias; y a Latino Rebels, por su interés en publicar estas historias inspiradoras de creación artística y reafirmación cultural.

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