Los estudios sociales y el taíno en Puerto Rico: ¿Y el negro, dónde está?

Cuando leí sobre el esfuerzo del Departamento de Educación en eliminar las clases de estudios sociales quede consternado en creer que tal cosa fuera posible. El Secretario de Educación Rafael Román Meléndez y subsecretario de Asuntos Académicos Harry Valentín Gonzales incoherentemente aprobaron una carta circular para integrar las clases de español y estudios sociales de kínder a tercer grado. El presidente de la Asociación Puertorriqueña de Historiadores, Félix Huertas comentó:

La eliminación de los estudios sociales en los grados primarios implica echar el estudio de la historia al zafacón del olvido y despoja a nuestra niñez de la mejor oportunidad para afianzar nuestra identidad histórica y cultural como pueblo.

Unos días después, leí un artículo sobre la necesidad de preservar la cultura taína en Puerto Rico para la enseñanza en los estudios sociales lo cual me dio alegría y a la vez sospecha ya que históricamente la cultura africana y afro-puertorriqueña siempre ha tomado un lugar secundario a favor de la europea y taína. Por ejemplo, el discurso de Salvador Brau interpreta la creación mestiza del puertorriqueño de cierta manera:

Tres han sido las razas pobladoras de este país, la indígena cuya procedencia es objeto aun de sabias y escrupulosas indagaciones; la Europea, conducida al vasto mundo Americano por su inmoral Descubridor, o atraída luego por la prodigiosa fecundidad del suelo; y la africana, introducida por los conquistadores, según lo acreditan documentos oficiales, desde los primeros días de la colonización; por mas que, connotaría injusticia, hayan pretendido algunos hacer responsable exclusivo de ese hecho, al eminente dominico Fray Bartolomé de Las Casas (Brau 14).

Como recalca Brau, la cultura africana es solo introducida por los conquistadores “según documentos oficiales”. Lo que se destaca a través de los años son las instituciones académicas, poniéndole mas importancia a la raíz taína en comparación con la africana.

Mestizaje

Estos tipos de imagines se utilizan para enseñar el mestizaje en Puerto Rico. Esta imagen demuestra la cercanía del taíno con la puertorriqueñidad en escuelas primarias. (http://es.slideshare.net/Ninoshistoriadores/la-llegada-de-los-africanos-a-puerto-rico)

Al pasar los días, empecé a ver un sinnúmero de artículos a favor de la preservación taína. Lo primero que me pregunté fue: ¿Y la cultura africana y afro-puertorriqueña? ¿Por qué escogieron la cultura taína y no la africana como punto de resistencia hacia la carta circular? ¿Podemos creer en la idea del mestizaje? Los artículos no mostraron ningún interés en la cultura africana, una vez mas, evitando la consolidación de la historia puertorriqueña a través de la inexistencia negra. No es la primera vez que he escuchado a la gente decir: “Bueno, los taínos estuvieron aquí primero; son los primeros puertorriqueños”.

O sea, el hecho de que los taínos fueron los primeros habitantes de Puerto Rico, seguido por el español, el africano es un sujeto foráneo de la nación. El hecho, de ser “traído” a Puerto Rico y después como esclavo, el negro/a se convierte en un ser indeseable y foráneo.

Puerto Rico no es como tal un país indígena. Sin embargo, en un artículo publicado recientemente por Primera Hora titulado “Buscan revivir la cultura taína en la isla”, resalta la presencia de antropólogos como Carlalynne Yarey Meléndez: “si no conoces tus raíces no te conoces a ti mismo”. De hecho, el artículo afirma que el interés de los puertorriqueños en el pasado indígena de la isla ha crecido en años recientes, con 42,000 de los 3.7 millones de habitantes identificándose como parcialmente taínos en el censo del 2010. Mientras que la cultura de África se niega o se interpreta como algo ya entendido, por meramente hablar de esclavitud o bomba, la cultura taína, por otro lado, se interpreta como historias de gente repletas de curiosidades y lleno de misterios por descubrirse. En el año 1937, la canción “Preciosa”, escrita por el compositor afro-puertorriqueño Rafael Hernández Marín (en el mismo año escribió “Lamento Borincano” en Nueva York), fue hecha famosa por el cantante Marc Anthony para glorificar a Puerto Rico. La canción menciona “La madre España”, el indio taíno pero nunca al africano. O sea, que a Rafael Hernández Marín se le olvido mencionarse a él mismo.

Otro artículo titulado “Puerto Rico Seeks to Preserve Taino History Revive Culture” también enfatiza la necesidad de preservar la cultura taína. El artículo le hace referencia a un estudiante de cuarto grado que según su madre está intrigado por la cultura taína: “He wakes up in the morning and it’s all, the Taínos, the Taínos, the Taínos”. O sea, los que defienden “la historia” de sus “detractores” en el Departamento de Educación (DE) han completamente evadido nuestra herencia africana que como ha argumentado José Luis Gonzales en su libro El País de cuatro pisos. Es nuestro “primer piso”. Como antes mencionado, el modelo histórico en cuanto a su obsesión a la cultura taína a través de menoscabar a la cultura negra no es una novedad. Desde el siglo XX hasta el presente, mientras que las elites y los académicos se enfrentan al colonialismo norteamericano, le ponen énfasis a la raíz europea, seguida por la taína y terminando con la africana aunque la presencia negra y mulata sigue siendo más significativa en Puerto Rico.

Pedro Guanikeyu Torres, auto-proclamado como taíno, ha sido parte de la vanguardia hacia el reconocimiento taíno. Torres ha sido reconocido por muchos como el gran cacique de Puerto Rico. Además de haberse graduado de la Universidad de Rutgers en antropología, Torres fue pionero del movimiento neo-taíno en el año 1968. Él es un activista que se considera étnicamente como jatibonicu y ha sido parte de la iniciativa de incluir a “indígena” en el censo de Puerto Rico.

Imagen de Pedro Guanikeyu Torres, a veces conocido como Don Pedro.

Imagen de Pedro Guanikeyu Torres, a veces conocido como Don Pedro.

Mientras que un sinnúmero de profesores se han afanado con rastrear nuestra herencia taína a través de estudiar el ADN de los puertorriqueños, lo mismo no se ha hecho para corroborar nuestro linaje africano o negro. De todos modos, el determinismo biológico no debería ser la manera de manifestar nuestra herencia, sino que a través de las vivencias y experiencias que nos hace diferentes y similares. Por ende, no todos somos iguales y hay que entender que ser puertorriqueño no es una raza en sí. Interesantemente, si uno reclama ser taíno y se queja de sentimientos anti-taínos, lo aplauden. Pero si uno reclama ser negro y se queja del racismo en Puerto Rico le dicen negro acomplejao, o le niegan su negritud con llamarlo trigueño o negro cepilla’o. Me pregunto, ¿a los que reclaman ser taíno le dirán: tú no te ves tan taíno?

La necesidad de un currículo de la enseñanza africana y afro-puertorriqueña

¿Por qué estamos tan afanados con la cultura taína cuando ni siquiera hemos desarrollado un programa anti-racista en Puerto Rico? Los estudiantes negros en Puerto Rico enfrentan racismo en su diario vivir. Las investigaciones de Isar Godreau indican que la necesidad de batallar en contra del racismo entre los estudiantes negros en Puerto Rico es de gran urgencia. Según Godreau: “26 de 39 maestras entrevistadas entre Cayey y Arroyo (64%) dijeron haber tenido que intervenir con un niño agresor o victima del racismo en algún momento (2007)”. El testimonio de una maestra señala el peso afrentoso que tienen que superar los estudiantes negro/as en Puerto Rico:

Una nena que tiene mas o menos doce años estudió aquí en sexto y tuvo varios problemas… porque le decían ‘negra, que no se bañaba…’ y lo que hicieron fue que de allá de (la escuela intermedia), la botaron a ella. La botaron porque supuestamente era peleona…

Expulsando y suspendiendo estudiantes negros no es un fenómeno particular de Puerto Rico y es recurrente en los Estados Unidos y Latinoamérica. A partir de esta recurrente ironía paradójica de obsesionarse con la cultura taína sin tomar en consideración a nuestros estudiantes, Isar Godreau con gran esfuerzo, ha publicado el libro Arrancando mitos de raíz: Guía para una enseñanza anti-racista de la herencia africana en Puerto Rico (2014) para combatir la mofa, el rechazo, la baja auto-estima, la marginación, la humillación, el traslado fuera del país, el abandono y el cambio o expulsión de la escuela.

La cultura taína se enseña con énfasis en sus castas sociales, culturas, relación con otras islas del Caribe, su resistencia ante la llegada de los españoles, grandes caciques como Agüeybana, el incendio de Caparra, etc. La historia africana tiende a empezar con la esclavitud sin ninguna consolidación cultural o históricas que constriñen la vida practica de los puertorriqueños. ¿Por qué tenemos que empezar con la esclavitud en vez de empezar con los grandes imperios africanos como los nubios que fueron reyes del Nilo o ciudades de inteligencia y esplendor como Tombuctú? Según Godreau, hay cinco mitos que reproducen el racismo en Puerto Rico:

  1. África es un lugar homogéneo. Lo primero que aprenden es que los negros eran esclavos. Ni se menciona la África pre-colonial.
  2. El esclavo fue una victima pasiva de la esclavitud. El esclavo aparece recibiendo latigazos y no como gestor de su propio destino (esto contrasta con la representación activa de los taínos).
  3. Todas las personas negras eran esclavos antes de la abolición. No menciona que el sector mayoritario de negros en Puerto Rico eran libres.
  4. Las contribuciones de nuestra herencia africana se limita a la música, el deporte y la mano de obra. Este mito no menciona a famosos próceres tal como Arturo Alfonso Schomburg o al educador Rafael Cordero.
  5. En Puerto Rico casi no hay gente negra. Casi toda la población negra desapareció con el mestizaje. La identidad negra se interpreta como un insulto que se mitiga con eufemismos como persona de color o trigueño. De hecho, 81% de los puertorriqueños se identificaron como blanco en el censo del 2000, aun cuando la población negra y mulata era mayoritaria en el siglo dieciocho (Godreau).

La identidad negra se representa como una identidad extrema, pura, del pasado, pertinentes a algunas personas aisladas y no representativas del Puerto Rico contemporáneo en discursos escolares. De lo que yo tengo entendido, ningún estudiante “taíno” ha pasado por racismo anti-taíno en el presente en las escuelas publicas. ¿Podría ser porque no hay taínos en contextos contemporáneos? Es difícil creer que casi nadie quiere ser negro o negra en Puerto Rico pero muchos prefieren ser taíno y taína.

Slave2

Es por esta razón que los estudiantes no quieren ser José Celso Barbosa, Rafael Hernández Marín, Rafael Cortijo, o Rafael Cordero y prefieren ser Agüeybana o el alegado jefe taíno Pedro Guanikeyu Torres. Con la falta de maestros (no todos me imagino) tomando un interés en la educación negra y favoreciendo la enseñanza taína se reproduce el racismo anti-negro. Como explica Godreau: “Utilizamos la metáfora de Iceberg como una herramienta útil para transmitir del principio de que el racismo tiene unas dimensiones ocultas y otras mas evidentes”.

Slave2

En su libro: Scripts of Blackness: Race, Cultural Nationalism, and U.S Colonialism in Puerto Rico (2015) Godreau argumenta que “mientras las estatuas de los taínos aparecen valientes y con agencia propia, los africanos aparecen arrodillados suplicando libertad, dóciles y sin agencia . En este sentido, la obsesión taína crea un entorno anti-negro y a la vez puertorriqueñista. Es decir, que dado a tales principios de interpretación esencialista del puertorriqueño, se establece una jerarquía racial en la cual el africano continua siendo la “tercera raíz” y menos importante. Además, deberíamos estar estudiando la negritud puertorriqueña dentro una óptica moderna y diasporica. 

La necesidad de crear un currículo de estudios sociales de la diáspora puertorriqueña

Los negros en Puerto Rico no tienen historia—esto fue lo que le dijeron al bibliófilo afro-puertorriqueño Arturo Alfonso Schomburg.

¿Por qué nuestros estudiantes no están muy familiarizados con este nombre? Pues aún la negritud como foránea, la migración también lo es. Schomburg fue un puertorriqueño negro nacido y criado en Puerto Rico. Sin embargo, migró a los Estados Unidos y se estableció en el barrio de Harlem en la ciudad de Nueva York.

Tenemos que entender que la migración afecta nuestros entendimientos de la negritud. ¿Cómo podemos entender las manifestaciones de la negritud entre Schomburg y Pedro Albizu Campos? En situarse como un afro-puertorriqueño en la diáspora, Schomburg se interesó en preservar y crear un archivo sobre la negritud en la diáspora africana. O sea, crear una cartografía y archivo intelectual sobre la experiencia e historia de afro-descendientes. ¿Nos limitamos a incluir a Albizu porque sus esfuerzos se concentraban en el proyecto de la construcción de una nación autónoma? Entonces, ¿qué clase de negritud se considera aceptable, o no? No nos podemos limitar a un solo tipo de negritud puertorriqueña y hay que abrirse a un pensamiento no solo diasporico en términos de migración, sino también afro-diasporico.

Arturo_Alfonso_Schomburg

Arturo Alfonso Schomburg

Si los estudios sociales trata de estudiar la historia y la ciudadanía para nuestros estudiantes, es importante no ignorar el movimiento de migración. No podemos presumir que nuestros estudiantes se quedarán en la isla por siempre especialmente hoy en día cuando en los últimos 15 años hemos visto un decrecimiento poblacional severo mayormente hacia los Estados Unidos. Por la primera vez en la historia de Puerto Rico, la población puertorriqueña en los Estados Unidos supera al de la isla. La falta de crear un currículo de estudios sociales está fuertemente anclado en los paradigmas de sentimientos anti-estadounidenses que avala a los puertorriqueños. Muchas extensiones de la identidad puertorriqueña siguen siendo ignorados. Por ejemplo, la historia de la salsa, bugalú, reggaetón y asentamientos de puertorriqueños en los Estados Unidos son increíblemente ignorados.

Sin embargo, los puertorriqueños han emigrado de ida-y-regreso entre los Estados Unidos y Puerto Rico por mas de cien años. Muchos de nuestros ídolos y próceres vienen y van de Estados Unidos (tal como Tito Puente, Frankie Ruiz, Sonia Sotomayor, Vico C, Marc Anthony), cambiando nuestra percepción nacional. El historiador Carlos Pabón comenta:

El discurso nacionalista puertorriqueño tradicionalmente ha excluido a las personas de origen puertorriqueño nacidos o criados en Estados Unidos de su definición de la nacionalidad por razones tanto lingüísticas como culturales y territoriales. En particular se plantea el que los puertorriqueños de segundas y terceras generaciones radicadas en Estados Unidos no utilicen el español como su primera lengua (Pabón 92).

Además, los puertorriqueños también han influenciado a los Estados Unidos con la música, política, ciencias y cultura aunque sea de manera asimétrica. Ni se habla de las ciencias sociales: “todos los estudios, investigaciones y análisis que se realizan sobre la sociedad ya sea en su conjunto como en forma individual a los miembros que la componen.” O sea, que los estudios sociales se componen de eventos o situaciones que conformen una sociedad y son un sistema de interacciones culturales, económicas, ambientales, etc. Lo negro al igual que lo diásporico en Puerto Rico siguen siendo elementos “foráneos”.

¿Por qué estamos estudiando solamente los taínos cuando todavía no hemos estudiado a nuestras propias influencias fuera de la isla? Estoy seguro que si a los estudiantes se les enseñara con pedagogía culturalmente relevante, tuvieran más interés hacia los estudios sociales. ¿Cómo vamos a lograr enseñarles esas disciplinas o pensamientos críticos si continuamos de ignorar a los puertorriqueños de la diáspora? ¿Deberíamos estar estudiando Arawak cuando la mitad de la nación puertorriqueña se encuentra en los Estados Unidos? ¿Podremos continuar con el discurso falso de una trilogía racial? ¿Será eso resistencia o ignorancia? ¿Podremos seguir infinitamente discriminando en contra de la aportación africana y/o creolizaciones negras en Puerto Rico considerándolo como la “tercera raíz”? ¿Seguiremos con el racismo?

Conclusión

El esfuerzo del Departamento de Educación en quitar las clases de estudios sociales es un bochorno nacional que afecta a todos los puertorriqueños. Sin embargo, utilizando un renacimiento taíno tampoco es lógico. ¿Por qué no estudiamos a los orishas y aprendamos la cultura y el lenguaje yoruba? Simple, racismo. ¿Por qué no estudiamos sobre la historia de los Young Lords o el movimiento de la poesía nuyorriqueña? Simple, alienación. Estas ideologías influyen a los puertorriqueños en los Estados Unidos. De hecho, muchos han caído en la trampa neo-taína sin entender la historia detrás del discurso. Esta crítica no es para malentenderse y pensar que la cultura taína no es importante. Esta mirada crítica intenta destacar la jerarquía racial presente en el discurso colonial, la cual este proyecto de reivindicación taína esta reinscribiendo. Los estudios sociales no tienen que ver solo con cuestiones de identidad e historia sino con vivencias del presente, el discurso civil y la ciudadanía. Los estudios sociales tienen que ver con enseñarles a los estudiantes a ser ciudadanos activos y responsables.

¿Quién es valorizado para ser parte de la nación? Mientras que se alega que ahora hay taínos comprando en Plaza Las Américas, estudiando en Rutgers, escrambiando four-tracks con tenis puestos de marca Jordan, el negro no existe. El indígena se ha contemporeanizado, mientras el negro sigue folklorizado. Todavía en Puerto Rico no se ve la negritud a través del lente moderno y nos quedamos con bomba y plena por toda la vida. No estoy en contra de enseñar la cultura taína sino difiero del racismo anti-negro que continúa limitando la aportación africana y afro-caribeña a la cultura puertorriqueña. Además, encuentro inverosímil dar más importancia a taínos en vez de dar más importancia a los puertorriqueños que están en los Estados Unidos que forman parte de la nación puertorriqueña. Nuestra identidad esta ligada con el va-y-ven entre los Estados Unidos, el Caribe y Puerto Rico sin olvidar la relación entre las Islas Vírgenes y los viequenses que nos han dado su música calipso.

En fin, este proyecto de eliminar las clases de estudios sociales, al igual que el movimiento neo-taíno como mecanismo de resistencia, ha empeorado los estudios sociales de nuestro pueblo.

***

Criado entre Puerto Rico y Nueva York, el afro-puertorriqueño William García tiene una licenciatura y una maestría en historia de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Rio Piedras. Actualmente es estudiante de maestría en currículo y enseñanza en Teachers College (Columbia University). Sus investigaciones se centran en la diáspora puertorriqueña y africana, música en el Caribe y pedagogía critica.

Bibliografía

Brau, Salvador Ensayos: Disquisiciones Sociológicas. San Juan: Editorial Edil, Inc., 1972.
Emdin, Christopher. Urban Science Education for the Hip Hop Generation. Boston: Sense Publishers, 2010.
Flores, Juan. “Creolite in the ‘Hood: Diaspora as Source and Challenge”. Centro Journal 6(2), Fall 2004. Hunter College Center for Puerto Rican Studies.
Godreau, Isar. Scripts of Blackness: Race, Cultural Nationalism, and U.S Colonialism. Urbana-Champaign: University of Illinois Press, 2015.
Godreau, Isar. Arrancando mitos de raíz:guía para una enseñanza antirracista de la herencia africana en Puerto Rico. San Juan: Editora Emergente, 2013.
Gonzalez, Jose L. El País de cuatro pisos y otros ensayos. San Juan: Ediciones Huracan, 1980.
Pabón, Carlos. Nación postmortem: Ensayos sobre los tiempos de insoportable

email
, ,

Leave a Reply